Puede que el verano se te haga un mundo, pensando en la cantidad de comidas que hacemos fuera de casa, en los aperitivos y en las terracitas, pero yo siempre os lo digo: el verano es una oportunidad fantástica para cuidarte, incluso fuera de casa. Hoy os traigo 7 trucos sencillos para mantener una alimentación saludable en verano con los que vas a conseguir mantener el equilibrio y no tirar por la borda tus buenos hábitos. Y si aún no los tienes, no se me ocurre mejor momento, con más tiempo y más tranquilo, para que mires dentro de ti y empieces a buscar la manera de cuidarte a diario.  

Mis trucos para mantener una alimentación saludable en verano

 

De beber, agua

Hace calor, a algunos nos baja la tensión, estamos más flojos…la solución está en hidratarnos a tope, pero siempre con agua. Olvídate de los refrescos y las cervecitas (aunque es normal que en verano te permitas salirte de vez en cuando, no lo tomes como costumbre y lo agradecerás). Añade al agua rodajas de limón, pepino o fresas y, si estás en la calle, prueba con la kombucha (cada vez la encuentras en más sitios y si no tiene mucho azúcar es un refresco saludable cargado de probióticos).

Además, a mi me cuesta mucho regularme en cuanto me salgo de la rutina y viajo (a ti también, ¿verdad?), y el agua me ayuda mucho: toma un par de vasos de agua en ayunas y te resultará más fácil ir al baño.

Además, un producto fantástico que te ayuda a ir al baño regularmente, porque aporta mucha fibra natural, y a combatir los excesos vacacionales es el Pack Cleansing de Ringana (y esta semana está de oferta…)

 

Un poco de ayuno

Escucha a tu cuerpo y conecta con tu sensación de hambre:  quizá después de una cena copiosa, por la mañana no te apetezca más que una infusión, o un jugo/zumo (hecho con la licuadora), salir a hacer algo de ejercicio y esperar a la hora de la comida para empezar a ingerir algo más sólido. 

 

Simple es mejor

En verano pasamos mucho tiempo fuera de casa, así que aprovisiónate de frutas y vegetales frescos con los que poder preparar una ensalada, un batido o unas verduras a la plancha en un momento. Abusa de las preparaciones sencillas, una proteína a la plancha acompañada de una ensalada o unas verduras es una opción perfecta que se prepara al momento. También puedes preparar algún buddha bowl como éste y hacer un plato más completo con alguna porción de proteína vegetal como la quinoa, el tempeh o los garbanzos.

Además, dale a los gazpachos, los salmorejos y las cremas frías. Tres recetas que te van a encantar son este salmorejo de pepino, súper fresco y muy ligero, el tartar de atún y papaya y esta crema de remolacha y frambuesa que es espectacular. 

 

Dale un twist a tu ensalada

Las ensaladas son las grandes aliadas del verano, y estoy segura de que también vosotros las consumís sin parar en las cenas en cuanto llega el calor. ¿Mi consejo? Aderezarlas a tope, preparad un aliño distinto, usad ingredientes nuevos… A mi me gusta mucho esta salsa green tahini que puedes preparar con antelación y conservar en la nevera hasta tres o cuatro días, aunque no creo que te dure tanto 😉

 

 

Muévete

La playa, la montaña, la piscina… no hay excusa para no poner nuestro cuerpo en movimiento. Estar pegado a la tumbona o tirado en la toalla todo el día no hará más que robarte energía. así que aprovecha el verano para disfrutar del ejercicio y sentirte activo.

 

Fuera de casa

Si el problema para ti son las comidas y los aperitivos fuera de casa, apúntate este tip. De vacaciones, aprovecha para comer pescado a la plancha, o elegir una ensalada de ventresca y pimientos. Evita las frituras y las preparaciones más complicadas y en el aperitivo, decántate por las aceitunas en lugar de las patatitas… ¡Mucho más nutritivas y low carb!

 

No renuncies a los helados

Termino mis consejos para mantener una alimentación saludable en verano con uno de los placeres de este tiempo: los helados. En casa los preparamos todo el rato, a los niños les encantan y es una opción de postre o merienda saludable perfecta. ¿Te cuento mi truco para hacer helados saludables perfectos? Solo tienes que tener cualquier fruta previamente congelada, y triturar a tope en la thermomix o un procesador de alimentos. Después, añade una grasa, como crema de coco, nata, un yogur griego, e integra con menor velocidad y el cubilete quitado, para que entre aire. El resultado es una textura de helado italiano espectacular. En mi cuenta de Instagram tengo un destacado sobre los helados en el que puedes ver cómo me quedan… ¿Te animas a probarlos? ¡Cuéntame si lo haces!