Con el verano aquí, ya, muchos hemos hecho nuestra primera escapada a la playa y empezamos a disfrutar de las piscinas. Hoy quería contarte qué tipo de protección solar es la más segura, y por qué deberías dejar de usar protectores solares con filtro químico si cuidas tu salud. Voy a darte tres razones para no usar protección solar con filtros químicos que sé de que van a hacerte mirar las etiquetas de los solares este verano. ¡Protejámonos a conciencia! 

1- Contienen químicos que pueden perjudicar tu salud (y la de los más pequeños)

Los filtros de protección solar pueden ser de dos tipos: químicos y físicos. Los químicos (los convencionales, los de toda la vida) incorporan sustancias que al entrar en contacto con tu piel, desencadenan una reacción química en tu organismo para que se proteja del daño solar. Los filtros físicos, como su propio nombre indica, son una barrera física contra la radiación solar. Es como ponerte una gorra o una camiseta: impide que la radiación entre, y no provoca ninguna reacción en tu organismo. 

Los filtros químicos incorporan sustancias sintéticas que absorben las radiaciones solares en lugar de desviarlas, para activar el mecanismo de protección de nuestra piel mediante reacciones fotoquímicas. Es por esto por lo que tenemos que aplicarlos media hora antes de la exposición solar: el tiempo que tarda nuestra piel en efectuar esa reacción química.

Para desencadenar esta reacción, estas cremas que penetran en la piel incluyen químicos potencialmente tóxicos y probados disruptores endocrinos en su formulación. Muchos de ellos producen alergias o intolerancias  solares, y de otros muchos desconocemos a ciencia cierta el daño que pueden desencadenar en nuestro organismo, sobre todo en los niños. Además, los filtros químicos protegen muy deficientemente de los rayos UVA (solo de los UVB), por lo que necesitan incorporar aún más químicos en su formulación, para hacerlos más potentes. 

Por el contrario, los filtros físicos, también llamados naturales o minerales, son como una barrera para nuestra piel que impide que penetre la radiación solar. Estas partículas funcionan como un espejo, reflejando el sol, que no llega a penetrar en nuestra piel y por eso no nos quema. Protegen del 95% de los rayos solares (UVA, UVB, y hasta de la luz azul de las pantallas, que también produce fotoenvejecimiento). 

Los filtros físicos son más untuosos, están formulados con mantecas o aceites y se adhieren mejor, además de no desaparecer después del baño… Los de Ringana, que son los que yo utilizo, están formulados con aceites y otros ingredientes que nos protegen del sol de manera natural, ayudando a la protección y regeneración de nuestras células. El de cara contiene axantina, que es un potente antioxidante que nos protege del envejecimiento. 

El de cuerpo, que es resistente al agua, no deja partículas en el agua y permanece en la superficie de nuestra piel (puedes ver las gotitas al bañarte). Su factor es 20 y filtra el 95% de los rayos solares (un factor 50 sólo filtra un 3% más, es decir, el 98%), pero los filtros minerales y los antioxidantes nos aseguran una protección solar segura y sin riesgos. 

2– Impiden la síntesis de Vitamina D 

A estas alturas, todos sabemos la importancia de la vitamina D para nuestro organismo. No solo es fundamental para la salud de nuestros huesos (por eso las mujeres tenemos que asegurarnos un buen depósito), si no que es fundamental para nuestro estado de ánimo y nuestro sistema inmune (ahí es nada), de ahí que se esté suplementando masivamente a la población, en especial a raíz del confinamiento. 

10 minutos de exposición directa al sol (evitando las horas centrales del día) serían suficientes para cargar nuestros depósitos, pero si usamos filtros químicos tardarían otra media hora en empezar a protegernos. ¿La solución? Pasear sin filtros durante esos diez minutos (el rato que tardamos en bajar a la playa o a la piscina, o la primera parte de nuestro paseo) y aplicar después un filtro físico (este en formato pocket a mi me encanta para llevar en el bolso). 

  1. Perjudican el medioambiente

Seguro que las razones de salud que te cuento tienen un peso suficiente en tu elección, pero seguro que como a mi, además te preocupa el cuidado del medioambiente, y el futuro que le vamos a dejar a nuestros hijos. Se ha demostrado que las sustancias químicas que utilizan los fotoprotectores tradicionales dañan gravemente la salud de nuestros mares, el plancton y los arrecifes de coral. Por eso, en lugares como Hawai o el Caribe mejicano no puedes usarlos. 

Los solares de Ringana, con filtros solares minerales naturales, te protegen sin dañar tu salud ni la del planeta. Su Sunscreen te protege de manera eficaz desde el primer minuto en que lo aplicas, y es resistente al agua.  ¡Si aún no los has probado, escríbeme y te ayudo!