Una de las cosas que más me preguntáis a través de Instagram es mi experiencia con el ayuno, y me pedís ayuda para iniciaros en este proceso, así que he pensado que sería práctico dejar por aquí todos mis trucos para practicar el ayuno intermitente y ayudaros así a empezar a practicarlo. 

Cuando comencé a practicar el ayuno, lo primero que me llamó la atención es que de pronto tenía una energía que no sabía de dónde provenía, porque yo estaba convencida de que era imposible empezar la mañana sin haber comido nada. Era incapaz de hacer ninguna actividad sin nada sólido, por no hablar de practicar ejercicio con el estómago vacío. Ni se me pasaba por la cabeza. 

Yo comencé a practicarlo casi de manera natural, sin saber casi nada sobre el ayuno. Todo comenzó cuando en una clase de yoga, que hacía a las 10 de la mañana, la profesora nos comentó que era mejor practicar sin haber comido nada al menos dos horas antes… las ocho, justo la hora a la que yo desayunaba. Decidí probar para ver cómo le sentaba a mi cuerpo la clase sin desayunar, y me sorprendió ver que la práctica era aún más efectiva. Empecé a investigar sobre los beneficios del ayuno y así es como descubrí que era una práctica terapéutica y curativa.

Hoy por hoy practico el ayuno intermitente los días que voy a yoga y el resto de días intento ayunar o comer desde la conexión con la sensación de hambre: hay días que hago doce, trece o catorce horas, según lo sienta. Y a veces también desayuno porque quiero, a pesar de no tener sensación de hambre, por ejemplo durante el fin de semana, cuando desayunamos en familia.

Muchos habéis oído sobre los infinitos beneficios del ayuno: reduce la inflamación, retrasa el envejecimiento, puede ayudar a regular el colesterol y los triglicéridos y beneficia a la función cerebral y cognitiva, entre otras cosas, pero no sabéis cómo empezar. Os da miedo pasar hambre o no tener fuerzas para hacer vuestras actividades diarias. 

El ayuno de varios días es una práctica que requiere ayuda, por eso lo llevamos a cabo en un retiro, o en una clínica, pero el ayuno intermitente propone practicar el ayuno durante períodos más cortos de tiempo y más repetidos, para obtener similares beneficios. Es el ayuno que yo practico y el que enseño a practicar en mis grupos y sesiones, y el que puedes empezar a practicar tú mismo con algunos trucos. 

¿Cómo puedo empezar yo a practicar el ayuno intermitente?

Al principio es necesario hacerlo más mental: te recomiendo que pongas consciencia y analices si verdaderamente tienes hambre a la hora de desayunar, o lo haces por costumbre.

Ayuno es no ingesta, aunque sí se puede tomar alguna bebida. Se considera ayuno a partir de las doce horas sin ingesta, y es cuando empezamos a notar sus beneficios, aunque hay ciertos mecanismos que no se activan hasta que no pasa un poco más de tiempo (en este post te explico lo que sucede a tu organismo cuando se activa la autofagia). No es lo mismo ayunar doce horas que ayunar dieciséis horas y haciendo ejercicio, pero para iniciarnos, el ayuno de doce horas es perfecto, hasta dar con el patrón que nos siente bien.

 “No hay que verlo desde una auto imposición, si no vivirlo de una manera experiencial, de conectar con los sentidos, la sensación de hambre, observar nuestros niveles de energía”

 Según las horas que ayunemos y en las que concentremos la comida, podemos distinguir cuatro tipos de ayuno: el 12/12, 14/10, 16/8 y 20/4, al que se le llama OMAD (one meal a day, o una comida al día)

 Mis trucos para comenzar a ayunar de manera sencilla

  •     Para empezar, prueba a adelantar una hora la cena, y retrasar una hora el desayuno. Si cenas a las 8 y desayunas a las 9, ya tienes 12 h de ayuno. Sencillo, ¿no?
  •     Bebe agua al levantarte, uno o dos vasos grandes que además te van a ayudar a hidratar y regular el tránsito intestinal y disponte a hacer alguna actividad. En lugar de desayunar con el piloto automático, sigue con tus actividades de la mañana hasta que notes sensación de hambre.
  •     Prueba a tomar un poco de líquido y prolongar un poco el ayuno, para hacerlo hasta 14/10 o 16/8. Toma alguna infusión, jugos de verduras (un licuado de pepino y apio es perfecto, por ejemplo, pero recuerda que no puedes meter fruta), un caldo de verduras o de huesos.
  •     Si eres de los que no pueden prescindir del desayuno, prueba a reducir las horas de ingesta al contrario, al final del día. Puedes hacer una merienda a las seis de la tarde y cenar un caldo de verduras y una infusión: de esta manera tendrás fácilmente un ayuno de 14 h.
  •     Prepárate un bulletproof coffee.  Esta bebida (café a prueba de balas) es el tip de los expertos para ampliar el ayuno, saciarte y darte más energía. Añade a tu café negro aceite de coco o ghee y MTC. Sus virtudes son infinitas, pero prometo contártelas en otro post si te interesan. 

¿Te animas a practicar el ayuno intermitente? ¿Cómo es tu experiencia con él? Me encantará leerte.