“La lectura es como el alimento; el provecho no está en proporción de lo que se come, sino de lo que se digiere”

Jaime Balmes

En la alimentación, como en la lectura, no siempre asimilamos todo lo que comemos. Cada vez somos más conscientes de que una buena alimentación debe ser variada, pero a veces nos liamos con las mezclas y las proporciones. Es uno de los problemas que más detecto en las sesiones: elegís alimentos saludables, pero haceis malas combinaciones que os impiden digerir correctamente y asimilar todos los nutrientes. 

Cuanto más sencilla es una comida, cuantos menos ingredientes tiene y cuanto menos procesada está, es más fácil de digerir, y eso hace que los diferentes nutrientes se aprovechen mejor en el cuerpo. Por eso decimos que una alimentación equilibrada debe ser variada, pero no hace falta que todos los nutrientes estén en la misma comida. 

Saber combinar los nutrientes es básico, especialmente para las personas que padecen de digestiones pesadas, gases, problemas de hígado o vesícula. Y es una regla de tres muy sencilla…

Cómo combinar los alimentos para aprovechar todos los nutrientes

Empezaremos recordando que existen tres macronutrientes: proteínas, grasas e hidratos de carbono. Para digerir cada uno de ellos, necesitamos unas enzimas digestivas diferentes. Además, a veces dos enzimas se neutralizan entre sí, una enzima inhibe a la otra, por lo que esos nutrientes quedan sin digerir y, al llegar al intestino, se degradan y se convierten en toxinas. De ahí la importancia de combinarlos bien en nuestro plato…

Cuatro combinaciones de alimentos que debes evitar

PROTEÍNAS + HIDRATOS

Cada uno necesita una enzima digestiva distinta, y se anulan entre sí. 

Evita, por tanto, el queso con pan, los huevos con patatas, arroz con pollo…

Aunque te guste, el sushi tampoco funciona (es arroz y pescado). 

Prueba con: acelgas con garbanzos, paella de verduras, repollo con puré de patatas, una tosta de verduras asadas, quinoa con verduras, huevo rehogado con espinacas…

FRUTA DULCE + PROTEÍNA O GRASA

Las frutas son de digestión rápida, y si las tomamos con proteína (que requiere más tiempo para la digestión), estamos haciendo que esa fruta dulce quede retenida en el estómago y se produzca hinchazón, gases, etc.Tampoco es buena idea mezclar dos frutas, especialmente si una es dulce y otra es ácida. 

No es buena idea: melón con jamón. Mucho mejor tomar melón para desayunar, o como almuerzo o merienda. 

HIDRATO+HIDRATO

Mezclar dos hidratos de carbono distintos es la peor de las combinaciones nutricionales (¿no decía tu abuela eso de “pan con pan comida de tontos”?)

Ni se te ocurra: pan con patatas, bocata de tortilla de patatas, arroz con plátano.

PROTEÍNA + PROTEÍNA

Mejor evitar siempre. 

Olvídate de: queso y salchichas, legumbres con chorizo o carne. 

La combinación de alimentos que siempre funciona

La combinación ganadora implica, cómo no, a los vegetales. Usa los vegetales como comodín, especialmente los que no sean tubérculos como las patatas, la remolacha o el boniato, y mézclalos con proteína o con hidrato. Da preferencia a las verduras de hoja verde, a las crucíferas (col, brócoli, kale…) y no abuses de las solanáceas (pimiento, berenjena y tomate). 

Funcionan muy bien: arroz con vegetales, huevo (u otra proteína) con vegetales. Esta receta de calabacines rellenos es un buen ejemplo de esta combinación. 

¿Qué te han parecido estas reglas básicas de combinación de alimentos? ¿Las conocías?